Llicorella Queviures
Digitalización de comercio local
Resumen del proyecto
Llicorella es una tienda de productos artesanales nacida en un pequeño pueblo. Trabajamos la definición de su identidad y desarrollamos una presencia digital sencilla y coherente con sus valores. En los primeros meses, la tienda superó las 400 visitas en Google y comenzó a construir una comunidad local también en el entorno digital.
Detalle del proyecto
El punto de partida
Llicorella Queviures es una tienda de productos artesanales y ecoresponsables situada en Cornudella de Montsant. Nace del deseo de compartir territorio, sostenibilidad y cercanía.
Cuando me incorporé al proyecto, la tienda ya llevaba unos meses abierta. Hugo, su fundador, tenía muy clara la esencia del negocio y el tipo de relación que quería construir con sus clientes. Sin embargo, esa identidad no estaba todavía definida con palabras, y la tienda no tenía presencia digital.
El objetivo era doble: clarificar el mensaje del proyecto y hacerlo visible más allá del espacio físico, sin perder la cercanía que lo hacía especial.
Dar forma al proyecto
Antes de abrir ningún canal digital, trabajamos en la base. Nos detuvimos a reflexionar sobre qué hacía única a Llicorella Queviures, qué valores sostenían la selección de productos y qué tipo de vínculo quería construir con su comunidad.
Poner orden en estas ideas fue fundamental. Cuando un negocio consigue expresar con claridad quién es y qué ofrece, toda la comunicación posterior gana coherencia. Esta etapa permitió definir un relato sencillo, auténtico y alineado con el territorio.
Implementaciones de marketing
Con esa base clara, comenzamos a construir una presencia digital adaptada a la realidad del negocio. No se trataba de añadir complejidad, sino de facilitar el día a día.
Se creó y optimizó la ficha de Google para que la tienda pudiera encontrarse fácilmente en búsquedas locales. Se configuró WhatsApp Business como canal directo de comunicación, ofreciendo una forma sencilla de consultar productos o realizar pedidos. También se desarrolló un catálogo digital con opción de recogida en tienda, integrando lo físico y lo digital de manera natural.
La intención no era transformar el modelo de negocio, sino acompañarlo. La tecnología debía reforzar la relación con los clientes, no sustituirla.
Resultados
En los tres primeros meses, la ficha de Google recibió más de 400 visitas y comenzaron a llegar las primeras reseñas de cinco estrellas. La tienda empezó a aparecer en búsquedas locales y nuevos clientes pudieron descubrirla con mayor facilidad.
Además, se abrió un canal directo de comunicación que antes no existía, facilitando consultas y pedidos sin intermediarios. Poco a poco, Llicorella empezó a construir una pequeña comunidad que conecta tanto en el pueblo como en el entorno digital.
Lo que confirma este proyecto
Este proyecto demuestra que la digitalización en entornos rurales no necesita grandes campañas ni herramientas complejas. Lo esencial es partir de la identidad del negocio y elegir soluciones coherentes con su realidad.
Digitalizar no es cambiar lo que eres. Es dar más oportunidades a lo que ya funciona.